Su nombre verdadero es Josep Capdevila Querol y nació en Sabadell el
28 de septiembre de 1964. Sergio es uno de los nombres a la hora de su
bautizo y Dalma es un juego de palabras con el nombre del pueblo de su
madre, Maldá. Así nació artísticamente Sergio Dalma cerca de 1989, pero
el artista había surgido mucho antes, apenas con 16 años. Hoy, con 45, es
una de las voces más representativas de la música española. Un galán de
la canción al que los años le han hecho madurar y, según ellas, muy bien.
Inmerso en la promoción de
‘Trece’, su último disco, Sergio
encuentra un hueco en su agenda
para antender a A2. A pesar del trasiego,
destila ilusión y energía.
El nombre de tu último disco,
‘Trece’, ¿es un alegato contra la
mala suerte aparte de ser el decimotercero
en tu carrera?
Pues un poco las dos cosas.
Primero por no tenernos que romper
la cabeza a la hora de buscar
título, que me parece horroroso
(risas). Dije ‘¿Por qué no, por primera
vez, puedo poner un número?’. Y
lo del trece ya marca que realmente
pasamos de supersticiones y
tenemos que ser más valientes que
nunca.
Has comenzado el disco con un
éxito total, en lo alto de las listas de
venta. ¿Sorprendido o uno ya no se
altera fácilmente?
No, no, te sigue sorprendiendo,
y cada día más. Que después de 21
años sigamos estando ahí y que
sigamos contando con el apoyo de
los medios y del público, qué duda
cabe que te anima a seguir trabajando.
Es una recompensa al
esfuerzo que estamos haciendo
todo el equipo.
¿Qué pretende transmitir Sergio
Dalma con este nuevo trabajo?
Siempre intentas de un disco a
otro ofrecer alguna novedad. Este
disco está grabado en Los Ángeles
con la intención de buscar un sonido
un poquito más americano.
Incluso hay un par de canciones en
las que hemos querido emular
aquel sonido ‘motown’ de hace 50
años. Hemos querido también que
sea un disco más fiel a lo que es el
concierto, con un sonido más rítmico.
Hemos trabajado con autores
latinoamericanos e incluso hay canciones
como el mismo ‘Mientras
tanto’ -single con el que presenta
este nuevo álbum- en el que hay
nuevos registros de voz, porque
pienso que ahora mi voz está en su
plenitud y hay que intentar aprovechar
y hacer un poco de trabajo de
laboratorio.
Con tus últimos discos has
dado sensación de madurez, de
artista consolidado con un estilo
muy definido y reconocible. ¿Trece
es un paso más en este camino?
Hombre, yo en cada disco
siempre intento afianzarme un
poco más. Pero por otra parte yo
siempre he tenido la política de
decir que lo anterior está ahí pero
hay que empezar de cero con cada
trabajo. Yo me lo planteo con la
misma ilusión que si fuera el primero.
De todos modos creo que después
de toda mi trayectoria la gente
tiene bastante claro que soy un trabajador,
que me gusta lo que hago
y que siempre intento que haya esa
complicidad y esa comunicación
con el público.
¿Cómo ha sido el proceso de
elaboración de este disco?
Pues ha sido un disco un poco
loco, porque también estábamos
inmersos en la gira de nuestro 20
aniversario, con lo que hemos ido
haciendo ambas cosas a la par. Por
eso tuvimos que grabar la voz en
Madrid, porque no había tiempo
para irnos a Los Ángeles. Pero a la
hora de grabar, creo que ha sido el
disco más rápido, porque tanto el
productor como yo teníamos muy
claro lo que queríamos ofrecer.
Siempre el proceso más largo es el
de la búsqueda de canciones, pero
el hecho de aprovechar el viaje a
América y encontrar una serie de
canciones que veíamos que eran
las adecuadas ha hecho que el proceso
de creación sea realmente
muy rápido.
Han pasado más de 20 años
desde que millones de españoles te
descubrieron con ‘Esa chica es mía’.
¿Ha cambiado mucho el mundo de
la música desde entonces?
Sí, ha cambiado mucho. Fíjate
que yo empecé grabando vinilos
(risas). Ahora estamos en un
momento que yo diría que es positivo
porque se está consumiendo
mucha música y eso es bueno. La
gente acude a los conciertos y consume
música. Lo que pasa es que estamos en ese momento a nivel
discográfico de buscar el formato
donde la gente se sienta cómoda.
Hoy en día la gente consume más
canciones que discos. A lo mejor
hay que recuperar el espíritu de
hace años, en el que empezábamos
vendiendo singles. Hay que buscar
un formato que sea atractivo para
ese público jóven. Internet ha sido
positivo porque es un ventanal
enorme para dar a conocer tu música,
pero lógicamente debe ser dentro
de un marco legal.
Cuando uno lleva tanto tiempo
metido en esto supongo que los
buenos y malos momentos son
muchos. ¿Podrías quedarte con un
recuerdo de cada parte, en lo
bueno y en lo malo?
Hay muchos, pero yo diría que
aquella aparición en Eurovisión,
marcó un antes y un después. Que
a la vez me ha dado siempre miedo
no poder salir de ese entorno. Pero
creo que hemos sabido evolucionar
y el público me ha dejado crecer.
En el lado malo siempre hay
momento difíciles, pero yo soy de
los que cuantas más adversidades
tenga, más me crezco. Tengo confianza
en mí, creo en lo que hago y
soy feliz porque trabajo en lo que
más me gusta.
Creo que uno de tus grandes
triunfos como artista ha sido el
ampliar tremendamente tu abanico
de seguidores. Es innegable que el
sector femenino es tu fuerte, pero
dentro de él es tan fácil encontrar a
una chica de 20 años como a una
señora de 50...
Eso ha sido una gran suerte, el
hecho de haber crecido de manera
espontánea con tu público y que se
haya sumado un público jóven, que
a lo mejor algunos me han conocido
por sus padres o hermanos,
pero otros muchos lo han hecho
directamente a través de los últimos
discos. Es una mayor responsabilidad
pero es de agradecer que el
público joven me siga, y además no
sólo el sector femenino.
Sergio, ¿qué es lo mejor y lo
peor que te ha aportado la música?
Si hago balance casi todo es
positivo. Lo único negativo, el
ausentarte en momentos puntuales
de la vida de tu familia. Pero ya
sabes que este trabajo lo conlleva y
tienes que convivir con ello.
A lo largo de estos 21 años, ¿has
estado cerca en algún momento de
perder el norte, de dejar de tener
los pies en la tierra?
Hay momentos en los que el
artista ha podido absorver un poco
a la persona y adentrarse más de la
cuenta, pero afortunadamente
siempre he intentado que prevalezca
la persona. Yo empecé con 16
años cantando como profesional,
con lo que tengo muy asumido que
puedo ser feliz teniendo éxito o sin
tener el reconocimiento del público,
porque al principio nadie me
conocía, aunque es evidente que
ahora mi ego está mucho mejor alimentado.
¿Te ves dentro de otros 20 años
presentando un disco que se llame
26 o te gustaría parar antes?
(Risas) No sé si presentando un
disco, pero aunque sea en un cafébar,
cantando con un piano, me
gustaría seguir cantando. Entre otras
cosas porque es algo terapéutico, lo
que llevas dentro lo puedes expresar
a través de tu voz.
Y a partir de ahora te espera
un verano movidito...
Sí, ahora estamos en los conciertos
en teatros, que es el previo
a la gira de verano. Este disco es
muy fiel al directo, espero que la
gente disfrute de él y de la gira, y
que sobre todo se sientan partícipes
del espectáculo.
La última. ¿Hay algo por lo que
ahora mismo dejarías la música?
Sólo por mi hijo, pero él es el
primero que me apoya y me da
fuerzas. La música, después de
tantos años no deja de ser mi vida.
Si no pudiera subir a un escenario
sentiría que me falta algo. |