Primavera complicada
para los alérgicos. Debido a las abundantes lluvias de los meses
de diciembre, enero y febrero, la primavera de
este año podría ser especialmente complicada
para los polínicos, sobre todo para los que son
alérgicos al polen de las gramíneas. La Sociedad
Española de Alergología espera que las concentraciones
acumuladas
de polen de
gramíneas doblen
al registrado en
años anteriores,
debido a que las
intensas lluvias
han enriquecido
el suelo y con la
llegada de los primeros
días cálidos
la polinización de las gramíneas es más intensa.
Puede ocurrir también que con la aparición de
altas temperaturas o abundantes precipitaciones
en los próximos meses de abril a junio podrían
cambiar dicha previsión. Si llueve mucho estos
meses, el agua baja el polen al suelo y si hace
mucho calor, se secaría la vegetación por lo que
las gramíneas producirían menos polen.
Hay una serie de medidas básicas que todos
los alérgicos deben seguir para poder disfrutar de
la primavera como por ejemplo; evitar las salidas
al campo, parques o zonas verdes durante los días
de máxima polinización. Viajar con las ventanillas
del coche cerradas, no secar la ropa en el exterior,
usar gafas de sol e incluso, si es preciso, mascarillas.
Un consejo muy sencillo también es airear
las estancias de nuestra casa sólo cuando no
haya sol, a primera
hora de la
mañana o a última
hora del día.
Para consultar
los niveles de
polen ambientales
en distintos puntos
de la comunidad
está publicado en
la página web del Hospital del Henares un enlace
a la Red Palinológica de la Comunidad de Madrid
con información diaria, muy sencilla, sobre los
niveles de polen en nuestra región.
Es muy importante que el paciente alérgico
esté correctamente diagnosticado por su alergólogo,
que realice bien el tratamiento pautado y
que no se automedique. Ante cualquier duda
debe consultar siempre con su médico de atención
primaria, quien le aconsejará siempre lo
mejor para su salud.
Sección de Alergología del Hospital del Henares
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